revivir un águila real

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revivir un águila real
fachada del cine florida sobre la calle juan álvarez en saltillo, coahuila, 2026.

(read the english version here)

sobre la discreta calle de juan álvarez, entre allende y acuña, me topé con un enorme cineteatro en ruinas que desde lejos parece bodega. no tenía idea de que es el cine más grande que ha tenido saltillo en sus casi 450 años.

un googleo rápido me confirmó que las ~3 mil butacas del cine florida tienen más de 30 años abandonadas, y que antes de cerrar definitivamente, sobrevivió proyectando pornografía y recortando costos de mantenimiento.

la mecánica del abandono del florida me parece que resuena con el espíritu de la época porque es un asset privado que murió asfixiado por monopolios más poderosos que fueron solapados por autoridades que durante décadas permanecieron deliberadamente indiferentes a su deterioro, siendo eventualmente abandonado por sus propietarios ante la realidad de esa dinámica de mercado.

el soft power mexicano

el tercermundismo (o subdesarrollo) normalmente se le atribuye a la irresponsabilidad y personalidad del mexicano...a su pensamiento mágico, a su renuencia a leer 50 libros al año, a su falta de productividad, a su predilección por los programas de chismes y la comedia infantilizadora, o a su incapacidad de leer los acontecimientos del mundo moderno desde un lente sofisticado.

después de décadas de profecías autocumplidas, supongo que fue posible manufacturar parte de esa Verdad.

pero rara vez se mencionan las prácticas monopólicas (con visto bueno del entonces gobierno federal), que parece que fueron diseñadas para moldear, deliberadamente y a modo, el inconsciente colectivo del boomer mexicano.

desde el futuro lejano, el declive de la industria del entretenimiento en méxico parece, más que un fenómeno fortuito, una operación psicológica diseñada y ejecutada desde el poder norteamericano para controlar la percepción de la realidad.

me refiero a la época de oro del cine mexicano (1936-1956) que pintó una realidad con la que el público de todo el país se identificó profundamente, creando íconos y narrativas que resonaron con una generación que poco a poco va quedando en silencio.

para bien o para mal, los diálogos, gestos, y comportamientos de figuras como la doña (maría félix), pedro infante, y mauricio garcés, moldearon el imaginario colectivo de nuestros abuelos, y esos arquetipos se ganaron un lugar en el árbol genealógico de cada mexicano.

cabe mencionar que el cine de oro existió, en gran parte, gracias al capital de stakeholders muy interesados en el desarrollo de la cultura en méxico, como por ejemplo la fundación jenkins, propiedad del empresario william o. jenkins, de quien hablaré mas adelante.

en aquel entonces, las teles eran de bulbos y a blanco y negro, y solo pocos hogares podían costearse una. había demanda y un mercado masivo cautivo. esto incentivó a familias empresarias locales como la de don Gabriel Ochoa en saltillo a invertir en ese negocio, inaugurando el cine palacio en 1941, y el florida en 1957.

ad vintage de la inauguración del florida en 1957 con el filme gringo Trapecio, tomado de vanguardia.

durante sus primeros años, el florida funcionó con éxito bajo la gestión de sus propietarios, y después mediante un arrendamiento a la universidad autónoma de coahuila que lo convirtió en un vibrante tercer espacio cultural.

pero como diría mi abuelo "todo por servir se acaba, y acaba por no servir".

hostile takeover

justo cuando las cosas iban muy bien, el gobierno federal de aquel entonces permitió que cientos de cineteatros operados por familias empresarias locales fueran víctimas de una mezquina y masiva adquisición hostil por parte de la compañía operadora de teatros (COTSA), propiedad de william o. jenkins.

la historia y la opinión pública, al menos en internet, no son muy amables con la figura de william o. jenkins, alias "el gringo". este prominente empresario estadounidense dejó tennessee a principios del siglo pasado con apenas un par de dólares en el bolsillo (¿suena familiar?) para emprender y asentarse en puebla, desde donde logró dominar los negocios del azúcar, el entretenimiento, y el dinero (fue clave en la fundación de bancomer). era básicamente el rey de los vicios de los mexicanos.

a través de COTSA y de alianzas con distribuidoras de títulos gringos, jenkins ejecutaba un takeover indirecto pero implacable, forzando el bloqueo de propiedad intelectual. si un exhibidor independiente se negaba a venderle su cine o a asociarse bajo sus términos, jenkins presionaba a las distribuidoras para que dejaran de surtirle películas.

sin títulos taquilleros, los cines locales quedaban vacíos y sus dueños se veían asfixiados financieramente en cuestión de meses, sin más opción que vender a precios irrisorios o rentar los cines al grupo monopolista, como fue el caso del florida.

y siendo jenkins uno de los dueños también de bancomer y una figura influyente en el emergente sector bancario, el acceso a crédito para producir contenido propio o invertir en mantenimiento de los cines tampoco era una opción viable para los empresarios locales.

en 1960, el gobierno de adolfo lópez mateos nacionalizó COTSA, adquiriendo sus acciones, pero no los inmuebles. esto obligó al estado a pagar (desde el erario público, claro) rentas millonarias a la fundación jenkins durante décadas, mientras la burocracia operaba las salas invirtiendo lo mínimo.

sin disciplina ni inteligencia comercial, la paraestatal descuidó por completo el mantenimiento de los teatros, y ya para los años 80, el deterioro del florida era tal, que COTSA recurrió a la proyección de cine pornográfico para sostener la rentabilidad.

la familia Ochoa finalmente rescindió el contrato de arrendamiento, cerrando el florida definitivamente, y dejando 2,756 metros cuadrados de construcción abandonados en pleno centro de saltillo. los otros cines de la ciudad no tuvieron un final muy diferente; el cine palacio es hoy una zapatería, y el cine olimpia en la calle de allende sigue proyectando porno.

en resumen, jenkins creó el hype del cine de oro que incentivó a grupos empresariales locales a arriesgar capital en la construcción de cineteatros, que eventualmente adquirió de manera hostil para rematarlos a un vehículo de triangulación de fondos federales, hasta que ya no dieron más. arriesgó poco y ganó todo.

desde hace como ~10 años los políticos locales quieren convertir al cine florida en un mercado (?), porque desgraciadamente hasta ahí llega la visión y el gravitas de la clase política y empresarial local.

pero creo que vale la pena preguntarse si ese fenómeno también forma parte de la obra de jenkins en méxico. yo creo que si.

la estructura de ladrillo del florida visto desde la calle de acuña. aún conserva publicidad, probablemente de los ~70s.

contenido artificial

la fundación jenkins actualmente llena un hueco importante que deja el gobierno en todos sus niveles y en áreas sociales importantes como el sector cultural, educativo, sanitario y filantrópico.

al final de cuentas, el gringo ya no está, y consta públicamente que su fortuna está creando valor verificable. hasta becan a jóvenes mexicanos para que estudien cine en el extranjero, en colaboración con guillermo del toro. la expiación de sus pecados probablemente ya está en trámite.

también puede ser que ni la historia ni este texto le esté dando el beneficio de la duda al señor jenkins. quizá simplemente era un empresario inteligente de su tiempo, muy hábil para doblegar voluntades políticas, traficar influencias, controlar la narrativa, y competir sin escrúpulos ni valores de juego limpio.

pero vale la pena preguntarse si el gringo llegó a donde llegó por mérito propio, o si se trató de una sutil pero efectiva operación psicológica para controlar la percepción de bien-estar en ambos lados de la frontera, con pleno respaldo del entonces gobierno de estados unidos.

en un contexto de tensiones geopolíticas, de una crisis creativa en hollywood, y de una incipiente ola de contenido artificial que está a punto de inundar las redes sociales, reflexionar sobre ello es importante porque estamos presenciando nuevas formas en que se pretende moldear el inconsciente colectivo de mi generación y las que vienen.

  • ¿estamos realmente en otros tiempos?
  • ¿cuáles son los vicios desde los que se pretende controlar a las masas?
  • quienes actualmente moldean el algoritmo, ¿realmente operan desde otro nivel de conciencia o es el mismo script de jenkins pero con mejor marketing?

yo elijo pensar que el futuro no está escrito. que lo valioso puede volver a ser aquí y ahora. que es posible revalorizar lo local sobre lo global, tomar control sobre los propios valores en lugar de adoptar los que impone el algoritmo, y dejar de romantizar lo lejano y lo abstracto, incluyendo las promesas de otra época dorada.

creo que esa es la frecuencia vibracional desde la que es posible fortalecer la soberanía individual por encima de la idea romántica de la soberanía nacional.

jorge@pendulumswing.org


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Primera Edición: 18 de julio de 2026. Todos los derechos reservados. Aviso Legal. © 2026 Jorge C. Barrios M.