el algoritmo es un amo cruel
15 minutos de fama
en 1968, andy warhol incluyó en el catálogo de su primera exposición retrospectiva la famosa frase: "en el futuro, todo el mundo será famoso durante 15 minutos".
descansa en paz, andy...te hubiera encantado tiktok.
antes de entrar de lleno a destrozar la creator economy, vale la pena revisitar el contenido del reel de @misseatinggood:
"nos dejaron caer el scroll infinito tal como le soltaron el crack a los pobres en los 80s...en 2018, el doomscroll llegó a las calles como polvo blanco en un baño de wall street. cuando se volvió omnipresente, nos encerraron en nuestras casas por años...tuvimos que digitalizarnos para adaptarnos...y en el momento en que salimos, nos topamos con la famosa revolución de la inteligencia artificial.
generaciones enteras terminaron convertidas en sujetos impotentes, obsesionados consigo mismos, y pegados todo el día a la pantalla con 15 horas diarias de screentime...para 2035, habrá más creadores de contenido en el mundo que trabajadores de la construcción. en medio de inevitables hambrunas, los influencers van a superar en número a los agricultores, y a nadie parece preocuparle.
¿y por qué habría de preocuparles? este es el desenlace lógico del sistema: canibalizar todo de lo que depende: el trabajo, la comunidad, la naturaleza y, finalmente, la inteligencia. un sistema que no produce nada más que consumidores.
y hasta da risa que yo me queje... yo también tenía un futuro prometedor: tres carreras, publicaciones en varias revistas, y trabajo en desarrollo de energías renovables. pude haber hecho algo importante. en lugar de eso, me gano la vida subiendo pura pendejada a mis historias. tengo más incentivos para hacer reels de instagram que ves una sola vez mientras estás en el baño, que para hacer algo valioso y necesario...según para liberarme de la mercantilización de mi tiempo, terminé buscando la mercantilización total de mi propia persona e identidad. así que, mientras la máquina de sedación masiva sigue produciendo en serie a más gente como yo, bienvenidos a la nueva era de fuga de cerebros."
en menos de una década ya no sólo los creativos buscan una audiencia, ahora parece que BigTech nos ha convencido de que todos necesitamos una. las nuevas generaciones aspiran a ser influencers, y hasta las universidades ya ofrecen programas para profesionalizar creadores de contenido.
la creator economy es ya una infraestructura clave en el marketing contemporáneo: los impactos publicitarios puntuales o tradicionales poco a poco pasan de moda y se les reemplaza con una especie de embajaduría de marca para mover indicadores, tanto de reputación como de conversión directa, a partir de la confianza que genera el diálogo continuo con el público objetivo...los influencers monetizan a través de publicaciones patrocinadas, esquemas de afiliación, y productos propios, y las marcas actualmente generan un retorno promedio de hasta cinco veces la inversión cuando se ejecuta con buena estrategia...hasta ahora.
pero creo que el modelo de negocio del influencer promedio es, en el fondo, un intercambio peligroso. la gente renta, ya no solo su tiempo sino también su identidad al algoritmo, a cambio de relevancia e ingresos que normalmente son efímeros...el costo de entrada es su privacidad, su credibilidad y, a veces, hasta su dignidad– dependen de que la plataforma mantenga vivos los incentivos correctos (cuidado con el shadowban!), y de darle al público lo que pide día con día, script tras script.
la lógica de negocio y la dinámica de trabajo que antes sólo dominaba en los sets de grabación de las empresas de entretenimiento, hoy rige prácticamente a todos quienes buscan monetizar sus redes sociales.
la diferencia es que un actor profesional entiende perfectamente que lo que pasa en el set interpretando un personaje es una cosa, y que su vida e identidad real son otra muy distinta. la cultura del influencer borró esa frontera porque ahora el contenido ES la persona.
el cómo lo gestione cada quién pues es cosa de cada quién (y de su terapeuta), pero el impacto masivo es una sociedad cada vez más narcisista, más alienada y ciega ante las consecuencias. irónicamente eso va generando un revés cultural importante, porque ante la abundancia del plástico humano, lo que verdaderamente importa contrasta y se hace evidente: las conexiones genuinas, desinteresadas, y lejos de los reflectores.
si, puede ser que la cultura del influencer esté en su peak...ese es el status quo actual...pero ¿qué va a pasar cuando la dead internet theory deje de ser una teoría? es decir, ¿qué va a pasar cuando las redes se inunden de influencers artificiales programables, más eficientes y precisos incluso en replicar autenticidad?
¿tendrán los influencers que deshacerse de sus micrófonos y sus aros led? ¿seguirá existiendo el scroll infinito como lo conocemos hoy?
dead internet theory
la dead internet theory sostiene que internet dejó de ser una frontera experimental desde hace como 10 años para convertirse en infraestructura comercial sintética. según esta hipótesis, el ciberespacio donde antes sólo veníamos a interactuar sólo por diversión está siendo gradualmente desplazado por una marea inevitable de bots programados para inflar métricas de engagement. en lugar de un ecosistema orgánico de contenido auténtico, internet ya parece más un bucle automatizado donde la tecnología genera y consume su propio tráfico.
desde la perspectiva de la demanda de contenido, esto ya es una realidad: cloudfare publicó un reporte imperdible donde básicamente da por muerto el modelo tradicional de visibilidad, y su cfo, thomas seifert, recientemente declaró que en ~5 años el tráfico generado por bots y agentes de ia va a superar al tráfico humano por una proporción de 1,000 a 1. y aunque tienen un incentivo económico para hacer esas afirmaciones, la evidencia a la que dan acceso apunta a que es verdad. además, si no has vivido bajo una piedra los últimos meses, seguramente ya te diste cuenta de que la inteligencia artificial ya está generando su propia inercia. they just can't leave us alone!
desde la perspectiva de la oferta, los modelos de generación de video artificial también están avanzando aceleradamente...hoy por hoy ya es posible promptear videos que estén mas o menos a la altura de producciones profesionales. las frutinovelas van a ser un recuerdo tierno en 3 años. i'm sure.
esto tiene muchas más implicaciones en el desarrollo y financiación de la ia, pero para efectos de este post quisiera que pensáramos únicamente en lo que significa para la persona común y corriente que aspira con ser influencer, y para todos los consumidores que ya están enganchados al doomscroll: la viralidad tiende a perder valor.
en ese sentido, sólo quedan los fundamentos del capitalismo de manual: lo que tiene valor inherente es la asimetría de información que genere una ventana de arbitraje que se pueda exprimir. en ésta nueva etapa de la revolución digital, creo que la naturaleza de esa información no es precisamente conocimiento ni inspiración, y quizás nisiquiera buen gusto. mas bien creo que se trata de una perspectiva propia ganada desde la soberanía cognitiva, porque si algo es viral y llegó a tu feed, probablemente alguien que quiere algo de ti ya le metió mano.
prueba de humanidad
el proof of humanity es una idea genial pero no creo que sea casualidad que su implementación masiva nisiquiera esté sobre la mesa seriamente. aparte de las consideraciones técnicas y legales, que no son pocas, creo que es porque en su ausencia reside la ventana de arbitraje que los aceleracionistas creadores de la inteligencia artificial están exprimiendo por ahora.
y aunque en europa, específicamente en dinamarca, existe ya una ley deepfake que le otorga a la persona humana la titularidad total del copyright de su voz y su apariencia, en realidad hay poca conversación alrededor de los peligros y oportunidades de los deepfakes.
por eso creo que ahora mismo lo valioso es el diseño de una estrategia de consumo y creación desde un proceso propio de curaduría con base en los valores que conectan al individuo con su contexto sociopolítico.
¿y por qué desde los valores? pues hay lecciones valiosas que se pueden extraer de otros experimentos recientes, como la psicosis colectiva de la web3 y las criptomonedas...muchos proyectos terminaron convertidos en meme, no necesariamente porque nacieran como comedia desde el principio, sino porque estaban sostenidos sobre narrativas woke de "comunidad" idealizadas (y capitalizadas) que se desmoronaron cuando la liquidez fácil y barata escaseó y el pendulazo cultural ganó momentum hacia la verdad de la tragedia.
la ventaja práctica de esto es ganar una noción de la propia soberanía cognitiva: ¿qué ideas sí son mías y qué ideas me quieren vender? ¿qué ideas me convienen y qué ideas le convienen a quien me las quiere vender? ¿qué ideas tengo yo que puedan abrir una ventana de arbitraje con respecto a las masas?
en la economía del influencer, como en cualquier otra frontera que se coloniza y comercializa, el ciclo es predecible: "primero vienen los soñadores, luego los banqueros, luego los vendedores, luego los tiburones, luego los desesperados y luego los ladrones".
el algoritmo es un amo cruel © 2026 by Jorge C. Barrios M. is licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International
Primera Edición: 15 de agosto de 2026. Todos los derechos reservados. Aviso Legal. © 2026 Jorge C. Barrios M.